Nuestro Colegio

Historia del Colegio

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El Colegio Carlos V fue fundado por los esposos Germán Mauricio Mogollón Rodríguez y Jaidy Esperanza Rodríguez; el Colegio Cristiano el taller de Jesús fue fundado por los pastores Carlos Y Amalia de Balanzó. En el año 2003 se realiza la alianza estratégica entre las dos instituciones, conformando una sola institución. Desde esa fecha se imparte educación básica primaria, secundaria y media con orientación cristocéntrica.

Somos una institución de educación cristiana de carácter privado; inscrita en la Secretaria de Educación del Distrito, aprobada en todos los grados desde el preescolar hasta la media académica mediante las Resoluciones 1918 de 2000 y 5599 de 2004 de la S.E.D. Nuestro PEI se llama Educación Cristiana para el Ministerio con énfasis en habilidades comunicativas en lenguajes extranjeros Inglés, Francés, Alemán y Japonés.

Nuestros estudiantes, gracias a su esfuerzo y el decidido apoyo de directivos y docentes, a lo que se sumó las estrategias educativas implementadas en la institución alcanzaron sin angustias "ni esclavismo académico" el Nivel Superior en la pruebas del ICFES 2010.

El Colegio Carlos V imparte educación cristiana bibliocentrica e interdenominacional. Estamos bajo la cobertura espiritual del Ministerio Iglesia Cristiana la Tierra Prometida, con Personería Jurídica Especial del Ministerio del Interior No. 1691 de 1997.

En la institucion se realizan tres devocionales a la semana y dos cultos, uno infantil y otro juvenil. En estas actividades se ministra la Sagrada Palabra de Dios desde una perspectiva trinitaria.

La alabanza se comparte en cuatro idiomas, de forma que los estudiantes se relacionan con su ministerio con una visión internacional. La exposición de la Palabra de Dios gira en torno a los sucesos de la vida diaria que se realcionan con los intereses particulares de los jóvenes, confrontando las raras enseñanzas de la vida contra la verdad sencilla y clara de Dios.

El culto es abierto, es decir que los padres de familia previo anuncio a las directivas pueden asistir y compartir con sus hijos de esta enriquecedera experiencia espiritual. Dios los continúe bendiciendo.